martes, 2 de noviembre de 2010

Pitagora Suichi


Todas las mañanas en la cadena pública NHK, salen una serie de programas educativos que mi hijo suele mirar. Evidentemente con el ruido de la tele no tengo mas remedio que levantarme a intentar mirarlo con él. Hay un programa dentro de ese horario que en un principio pensaba que era un poco surrealista. El programa concretamente se llama "Pitagora Suichi", del cual se puede extraer "pitagora" del famoso filosofo y matematico griego pitágoras, y "Suichi" (switch en inglés) que significa interruptor.
En el programa hay una parte que me fascina que es el efecto en cadena al impulsar una bola o cualquier objeto, sobre un escenario donde cada objeto cumple una función. Juegan muchos factores como la gravedad, la atracción, el peso, la velocidad, el tamaño, la forma... y consiguen efectos en cadena realmente increíbles. Luego la parte más surrealista del programa, que es en la que dos personas ( parece que antes eran humoristas), hacen unos ejercicios.


Arugorizumu Taiso o Ejercicios de Algoritmo: Por lo que yo quiero entender, es un ejercicio de concentración, donde uno evita que otro le pueda ocurrir algo, deben estar sincronizados para que no les pase nada a nadie. Normalmente el ejercicio lo hace una o dos personas, cuando lo hace una supongo que sera para aprenderlo, aunque también he visto hacerlo en grupo con trabajadores defabricas, geishas e incluso robots.


Arugorizumu Koushin o Algoritmo en Marcha:Este ejercicio lo veo mas complicado. Básicamente, se trata de lo mismo, pero sincronizando todo en marcha, a paso ligero. La marcha se desarrolla de tal forma que cuando una persona esta delante o detrás de otra, estas no corran el peligro de golpearse al hacer el movimiento que les corresponde en cada momento. Es díficil explicarlo pero para eso esta youtube.


Buscando información, he visto que estos ejercicios se han expandido por todo el globo, gente de fuera de Japón que se graba haciendo el ejercicio y luego cuelgas sus videos o incluso en la una carcel filipina, aunque desconozco el propósito. No imagine que algo en un principio tan absurdo, tuviera tantos adeptos. Al final evidentemente te se meten las "cancioncillas" en la cabeza y aunque no te interese mucho lo acabas mirando, a fin de cuentas, es ejercicio y eso nunca ha sido malo.